Medianera es la app de administración de consorcios que reúne expensas, caja, proveedores, reclamos, reservas y asambleas en un solo lugar. La administración trabaja ordenada y cada vecino ve lo suyo desde el celular.
La medianera es la pared que comparten dos construcciones: es de las dos y la cuidan entre ambas. Un consorcio funciona igual. Medianera es ese espacio en común, a la vista de todos.
Facturas leídas al cargarlas, abonos controlados contra el convenio y reparaciones que se pagan recién con la conformidad.
Servicios, cargas sociales e impuestos con aviso antes de que venzan y un responsable asignado.
Liquidación por coeficiente, pagos por transferencia o QR y conciliación con el extracto del banco.
Plata en cuentas, a cobrar, a pagar y fondo de reserva, siempre actualizados.
La planilla de prorrateo completa y el estado patrimonial, con el mismo formato de siempre, por unidad y sin nombres.
De tal mes a tal mes: lo liquidado, lo cobrado, lo pagado y cada gasto por rubro y proveedor. En PDF o Excel, en un clic.
Cada reclamo es un ticket con fotos, presupuestos comparados y días abiertos a la vista.
Días y horarios, duración del turno, tope por unidad y anticipación. Si el espacio se cobra, entra solo en la expensa de esa unidad.
Convocatoria con orden del día y documento adjunto. Ves unidad por unidad quién la recibió y quién la leyó, reenviás a los pendientes y el acta queda guardada en su asamblea.
Actas, reglamento y convocatorias. El consejo ve gastos y comprobantes, y da conformidad a los trabajos antes del pago.
Quién lo cargó, cuándo, cómo estaba antes y cómo quedó. Un pago no se borra: si estaba mal, se corrige o se anula, con el motivo escrito, y todo queda en el historial del movimiento.
Y cuando el consejo pide una rendición de cuentas, la administración elige desde qué mes hasta qué mes y la tiene en el momento: mes a mes lo que se liquidó, lo que entró y lo que se pagó, y todos los gastos agrupados por rubro. El sueldo del encargado, las cargas sociales, la luz, el ascensor: cada uno con su total y su detalle.
El consejo no tiene que pedirla: la puede sacar él mismo cuando quiera.
| Saldo inicial | $ 4.238.094 |
| + Cobrado de expensas | $ 30.012.334 |
| − Pagado | −$ 28.105.912 |
| = Saldo final | $ 6.144.516 |
| Sueldos y cargas sociales | 45 % |
| Mantenimiento de partes comunes | 16 % |
| Ascensores | 9 % |
Unidades, coeficientes y saldos desde el sistema que usás hoy.
Cada uno entra con un código y ve solo su unidad.
Computadora o celular, con cada cambio registrado.
Durante décadas la liquidación se imprimía y se repartía entre los propietarios, con el nombre de cada uno al lado de su unidad. Hoy la liquidación es digital: se reenvía por WhatsApp, se comparte por mail y termina en manos de cualquiera, también de inquilinos que van y vienen.
Por eso, en Medianera decidimos que la liquidación muestre solo las unidades, nunca los nombres. Nadie tiene por qué saber cuántas unidades tiene su vecino ni cuánto debe.
Mostrar el nombre del propietario no es necesario para que las cuentas sean claras. La Ley 25.326 de Protección de Datos Personales pide que los datos sean adecuados, pertinentes y no excesivos para la finalidad con que se usan. Publicar con nombre y apellido quién debe, ante personas que ni siquiera son propietarias, va justamente en sentido contrario.
Y no todo saldo es mora. Quien se atrasó un mes o dejó un saldo tiene un atraso, no es moroso. En Medianera, una unidad figura en mora recién cuando acumula 3 períodos vencidos sin pagar.
Su unidad: su expensa, sus pagos, sus reservas y reclamos, y los documentos del edificio. Las cuentas del edificio las ve por unidad, sin nombres. Un inquilino ve lo que le habilita el propietario.
Gastos con comprobantes, planilla, cierre y rendición de cuentas. Puede consultar el titular de una unidad cuando lo necesita, y esa consulta queda registrada.
Sus facturas, presupuestos, trabajos y pagos con ese consorcio. Nada más del edificio.
Cada colaborador ve solo los edificios que le asignaron, y en cada área tiene uno de cuatro niveles: sin acceso, ver, cargar o aprobar.
Tiene todos los datos de los titulares, porque los necesita para gestionar el consorcio.
La administración maneja plata de otros. La información del consorcio no puede estar mezclada con la de nadie, ni ser difícil de sacar el día que quieran irse. Decimos pocas cosas, y todas se pueden comprobar en una demo.
Los datos de cada edificio están separados. Un vecino, un consejero o un proveedor entran con su código y ven solo lo que les corresponde.
Quién, qué, cuándo, el estado anterior y el nuevo. Los movimientos de dinero no se modifican en silencio: la corrección también queda registrada.
La administración descarga todo el edificio en un Excel, una hoja por tema, cuando quiera. Sin permanencia: si el consorcio se va, se lleva todo.
Ninguna planilla muestra nombres de propietarios. Solo la administración los ve, y cuando el consejo consulta un titular, queda registrado.
Las facturas se controlan contra el convenio y el presupuesto aprobado. Una reparación se paga recién cuando quienes tienen que dar conformidad la dieron.
Todo el acceso a Medianera es por HTTPS, y cada persona entra con su propio código: no hay usuarios compartidos.
La frecuencia de las copias de seguridad y los plazos de guardado después de una baja los publicamos cuando estén escritos como política, no como estimación.
No. Ven las cuentas del edificio por unidad, sin nombres. Y una unidad figura en mora recién con 3 o más períodos vencidos: antes es un saldo pendiente, no un moroso.
No. Se puede corregir o anular, siempre con el motivo, y el historial del movimiento muestra quién lo hizo, cuándo y qué cambió.
Sí, cuando quieras: un Excel con unidades, liquidaciones, pagos, gastos, proveedores, reclamos, reservas, documentos y el registro de actividad. La descarga queda registrada.
Solo un administrador. El resto del equipo exporta lo de sus áreas, como la planilla o la rendición de cuentas.
Sus facturas, presupuestos, trabajos y pagos con ese consorcio. No ve vecinos, ni otros proveedores, ni las cuentas del edificio.
Cada unidad figura como enviada, leída o sin contacto, con fecha y hora. Las que no tienen la app ni un mail cargado aparecen antes de enviar, para notificarlas en papel. Esa lista es tu respaldo si alguien discute la convocatoria.
No hace falta que la pida: la genera él mismo desde Medianera, de cualquier mes a cualquier mes, y la descarga en PDF o Excel.
Gasistas, electricistas, plomeros, ascensoristas, pintores, fumigadores y comercios del barrio. Sumate a la guía que ven las administraciones y los vecinos de los consorcios que usan Medianera.
Administradores, consejos y propietarios: dejanos tu consulta y te mostramos Medianera con tu edificio.